Derechos humanos
Promueve el respeto, la protección y el ejercicio de los derechos humanos, garantizando una atención digna y libre de discriminación, especialmente para mujeres en situación de vulnerabilidad.
Generamos espacios de aprendizaje que fortalecen la autonomía, el liderazgo y el ejercicio de los derechos de las mujeres.
Creemos en una sociedad donde todas las mujeres puedan vivir libres de violencia, ejercer plenamente sus derechos y desarrollar sus proyectos de vida con autonomía y oportunidades.
Sin embargo, miles de mujeres en el Perú aún enfrentan violencia, discriminación y desigualdades que limitan su participación en distintos ámbitos de la vida. Entre enero y junio de 2026 se registraron 67 feminicidios en el país. En la región Áncash, el 58,1 % de las mujeres ha experimentado violencia por parte de su pareja. Además, la brecha salarial alcanza el 25 %, mientras que el 72 % de las mujeres afectadas por violencia no cuenta con un empleo remunerado, situación que incrementa su dependencia económica.
Frente a esta realidad, la Casa de la Mujer impulsa procesos de formación, acompañamiento y organización comunitaria que fortalecen la autonomía, el liderazgo y el ejercicio de los derechos de las mujeres. A través de un enfoque de género y derechos humanos, promovemos su participación activa en la comunidad y contribuimos a la construcción de una sociedad más igualitaria, inclusiva y libre de violencia.
Estos principios orientan la atención, los proyectos y el acompañamiento que brindamos a mujeres, familias y comunidades.
Promueve el respeto, la protección y el ejercicio de los derechos humanos, garantizando una atención digna y libre de discriminación, especialmente para mujeres en situación de vulnerabilidad.
Fortalece la participación activa de las mujeres en el ejercicio de sus derechos y responsabilidades, contribuyendo al desarrollo de sus familias y comunidades.
Impulsa la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres, promoviendo el empoderamiento de las mujeres y la prevención de la violencia de género.
Reconoce y valora la diversidad cultural, brindando una atención inclusiva, respetuosa y libre de discriminación.
Fomenta la solidaridad, el respeto y la colaboración entre personas de diferentes edades, fortaleciendo la convivencia familiar y comunitaria.
Acompañamos a mujeres en el fortalecimiento de su autonomía, brindando orientación y asesoría frente a situaciones de violencia o vulneración de derechos.
Te ofrecemos servicio psicológico profesional para el fortalecimiento y cuidado de tu salud mental.


Te ofrecemos orientación y asesoría legal especializada, para que conozcas tus derechos y el acceso a la protección que la ley te garantiza.
Fortalecemos el liderazgo y la participación de mujeres organizadas en dos zonas de intervención de la región Áncash, promoviendo una vida libre de violencia y el ejercicio pleno de sus derechos.
Mujeres líderes que impulsan la prevención de la violencia, la sensibilización comunitaria y el acompañamiento a otras mujeres en sus comunidades.
Mujeres organizadas que fortalecen el ejercicio de sus derechos, la participación ciudadana y la defensa de una vida libre de violencia.
La trayectoria de la Casa de la Mujer es el reflejo de un compromiso permanente con las mujeres y sus comunidades. A través de un trabajo cercano, ha impulsado procesos de cambio que promueven la igualdad, amplían oportunidades y generan un impacto que perdura en el tiempo.
Los orígenes de la Casa de la Mujer se remontan a finales de la década de 1970, con la creación del Equipo de Promoción de la Mujer (EPM/CJS) de la Comisión de Justicia Social de la Prelatura de Chimbote. La participación de sus integrantes en los Encuentros Feministas Latinoamericanos y del Caribe, realizados en Bogotá (1981) y Lima (1983), inspiró la creación de un espacio dedicado a la promoción de los derechos de las mujeres, tomando como referencia la experiencia de la Casa de la Mujer de Bogotá.
En 1984 se constituyó oficialmente la Asociación Casa de la Mujer de Chimbote como una organización autónoma. Su creación fue posible gracias al apoyo de Terre des Hommes (Alemania), que financió la construcción del local institucional, y Trocaire (Irlanda), que contribuyó con su equipamiento.
Este proceso fue liderado por Carmen R. Tocón Armas, Elizabeth Carroll RSM, María L. Rodríguez Atilano, Carmen Urbina Herrera y Jennifer Amery Hart, quienes sentaron las bases de una institución comprometida con la equidad de género, la justicia social y el fortalecimiento del liderazgo de las mujeres.
La Casa de la Mujer amplió su intervención hacia Moro, Cáceres del Perú, Nepeña y Samanco, consolidó su modelo de trabajo mediante su primer Plan Estratégico e incorporó nuevas estrategias para la prevención de la violencia, incluyendo el trabajo con hombres desde el enfoque de nuevas masculinidades.
Asimismo, desarrolló acciones de salud comunitaria frente al VIH/SIDA y, en 2009, participó en la creación de la Casa Refugio de la Mujer de la Provincia del Santa, fortaleciendo la protección de mujeres en situación de violencia.
Con la reciente culminación del proyecto “Hacia una Convivencia Sana y Feliz”, financiado por Old Dart Foundation, la Casa de la Mujer concluyó un proceso de formación y acompañamiento que fortaleció el bienestar, el autocuidado y la construcción de relaciones saludables entre las participantes, reafirmando su compromiso con el desarrollo integral de las mujeres. Actualmente, la institución amplía este impacto mediante dos iniciativas que fortalecen su presencia territorial en la región Áncash. En San Pedro (Chimbote), se ejecuta el proyecto “Promotoras Promoviendo Vidas sin Violencia”, con el financiamiento de Sisters of Mercy - Hermanas de la Misericordia, orientado a impulsar el liderazgo comunitario de las mujeres, prevenir la violencia y consolidar redes locales de apoyo. En Villa Hermosa (Nuevo Chimbote), el proyecto “Ejerciendo Derechos, Defendemos la Vida”, financiado por Old Dart Foundation, acompaña a mujeres comprometidas con el bienestar de sus familias y comunidades, promoviendo su participación en espacios de organización, el ejercicio de una ciudadanía activa y la construcción de entornos donde prevalezcan el respeto, la igualdad y la convivencia pacífica.
A lo largo de su historia, la Casa de la Mujer ha contribuido al fortalecimiento de la respuesta institucional frente a la violencia contra las mujeres, participando en procesos que impulsaron la creación de la Primera Comisaría de la Mujer en Chimbote y promoviendo iniciativas que contribuyeron a la Ley N.° 26260, antecedente de las políticas públicas de prevención y atención de la violencia familiar en el Perú.
Después de más de cuatro décadas, la Casa de la Mujer de Chimbote continúa renovando su compromiso con la defensa de los derechos de las mujeres, promoviendo su liderazgo, autonomía y participación para construir comunidades libres de violencia.